
La bronquitis aguda es una enfermedad ocasionada por una infección viral contagiosa, esta provoca la inflamación de los bronquios (vías respiratorias que transportan aire a los pulmones), que al infectarse se hinchan formando mucosidad dentro de ellos, lo que provoca que las vías respiratorias se vuelvan angostas y se dificulte la respiración.
Existen dos tipos de bronquitis: aguda y crónica. La crónica suele ser de duración prolongada que puede reaparecer con el tiempo y la mayoría de los casos ocurre por fumar; en cambio, la bronquitis aguda tiende a mejorar al poco tiempo y estos son algunos de sus síntomas:
· Congestión o presión en el pecho
· Tos que provoca una mucosidad de color amarillento o verdoso
· Dificultades para respirar
· Silbidos al respirar
· Dolor de garganta
· Fiebre, escalofríos y dolor de cuerpo
El virus se contagia fácilmente ya que casi siempre es causado a través de la respiración o mediante el contacto con la piel. Por ejemplo, al saludar o tener contacto muy cercano con una persona que tenga algún resfriado o bronquitis aguda, así es más factible que se contagie el virus.
La bronquitis aguda se puede prevenir manteniendo una alimentación saludable, vacunándose contra la gripe todos los años, evitando el cigarro y lavándose constantemente las manos para matar cualquier virus contagioso. Existen algunos medicamentos de venta libre como fevolut que puede ayudar a aliviar las molestias e infección. Sin embargo, algunos pacientes que padecen de esta enfermedad necesitan inhalar distintos medicamentos a causa de silbidos muy constantes que se presentan a la hora de respirar, pero esto dependerá de cada persona y sus complicaciones.
En la mayoría de los casos la bronquitis aguda desaparece sola, dependiendo del tratamiento que el médico haya recetado -aproximadamente en un periodo de 7 a 10 días-, si después de este tiempo las molestias o síntomas continúan debe acudir con un especialista.

